GalleryVault Empezar un evento

En tu boda había doscientas cámaras.

Tu fotógrafo te entregó el día tal como lo vio, y ese es el álbum que algún día vas a poner en las manos de tus nietos. Esto es la otra mitad: las cuatrocientas fotos que están en los celulares de los demás, las que nadie te manda nunca, reunidas en un solo lugar antes de que se pierdan en un carrete.

Empezar un evento

Una boda es de los pocos eventos donde casi cada invitado trae una cámara en la mano y casi ninguna de esas fotos llega a los novios. Se quedan en un chat grupal que se va hacia abajo, o de plano nunca se envían, porque mandar cuarenta fotos en máxima resolución es un fastidio de verdad. Seis meses después te acuerdas de que alguien tomó una foto de tu abuela riéndose durante los discursos y no tienes ni idea de quién fue.

Un solo día, muchos cuartos

Tu fotógrafo es una persona, en un lugar, apuntando hacia una sola dirección. Eso no es una limitación de su talento, es una limitación de la física. Mientras fotografía el primer encuentro, nadie está en el salón donde tus tíos discuten el acomodo de las mesas. Mientras está en la pista, nadie está afuera, donde cuatro de tus amigos se sentaron en una barda a hablar de ti.

Los invitados llenan esos cuartos. No mejor que tu fotógrafo, simplemente en otra parte, y en los momentos que el itinerario no contemplaba.

Las horas después de que el fotógrafo se va

Casi toda la cobertura de boda termina a una hora pactada. La fiesta no. La última hora de una boda, cuando la playlist ya se rindió y las treinta personas que quedan son las que de verdad te quieren, casi nunca queda documentada más que en celulares. Esa hora vale la pena guardarla.

Cómo funciona el día del evento

Creas una colección y obtienes un código QR. Va en los cartelitos de las mesas, en el programa, en la barra, en un marco junto a la puerta. Los invitados le apuntan con el celular y se abre una página web. No hay que instalar nada, no hay que crear una cuenta, no hay contraseña que recordar en plena boda, que es justamente de lo que se trata.

Suben las fotos que tomaron con su propio celular, y cada una aparece en la galería en cuanto llega. Puedes ocultar cualquier foto en cualquier momento y exportar todas las fotos en tamaño completo mientras el acceso esté abierto.

No estás armando tu álbum de boda con ayuda del público. Estás guardando las partes del día que no alcanzaste a ver porque estabas casándote.

  • Un QR, no una app

    Los invitados escanean y suben desde el navegador. Nada que instalar, algo que importa cuando media sala pasa de los sesenta.

  • Tú decides qué se queda a la vista

    Las fotos aparecen conforme los invitados las suben, y puedes ocultar cualquiera. Si activas la revisión en los ajustes, lo nuevo que se sube espera por ti, así que esa foto tuya comiendo nunca llega a la galería compartida.

  • Solo fotos, por ahora

    Los invitados suben fotos JPEG, PNG, WebP o AVIF de hasta 500 MB cada una. No se aceptan clips de video ni mensajes de voz; en su lugar pueden dejar una nota escrita en el libro de visitas.

  • Tamaño completo, no copias de chat

    Las fotos conservan su máxima resolución, así las buenas se siguen pudiendo imprimir. La copia guardada no incluye la ubicación ni los datos de la cámara. La colección completa se descarga como ZIP, en partes de hasta 500 fotos cuando es grande.

  • Devuélveselas

    Activa la vista para invitados y todos los que fueron pueden ver el día desde los demás ángulos, incluidas las partes que se perdieron.

  • Una ventana que tú eliges

    Eliges cuánto tiempo pueden subir los invitados y cuánto queda abierta la galería. Cuando el acceso termina, tienes 30 días para extenderlo.

Abre una colección para tu boda

Crea la galería, imprime el código QR y deja que el día llegue. Lo configuras en una tarde y puedes cambiar los ajustes después.

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Preguntas que nos hacen

¿Esto sustituye a nuestro fotógrafo de boda?
No, y ni lo intenta. Un profesional está ahí para componer, iluminar y dirigir las fotos que vas a enmarcar. Esto reúne lo que vieron las otras doscientas personas. Responden preguntas distintas. Escribimos sobre la diferencia aquí.
¿Los invitados mayores de verdad van a poder?
Escanear un QR abre una página web normal con un botón para subir archivos. No hay registro ni app. Es a propósito lo menos complicado que pudimos construir, porque una boda es el peor lugar del mundo para pedirle a alguien que se cree una cuenta.
¿Los invitados pueden ver las fotos de los demás?
De entrada, sí: la vista para invitados viene encendida y las fotos aparecen conforme se suben. La vista para invitados es un ajuste que tú controlas, así que apágala si prefieres ver todo en privado primero. Puedes ocultar cualquier foto, y los invitados nunca ven una foto oculta. Si quieres aprobar cada foto antes de que aparezca, activa la revisión en los ajustes.
¿Qué pasa con nuestros archivos cuando vence el acceso?
Que el acceso se cierre no significa que algo se borre. La vista y las descargas se pausan, y tus fotos siguen guardadas en el archivo privado. Durante los 30 días siguientes todavía puedes comprar una extensión, pero ese periodo de gracia es una ventana para extender, no tiempo extra para ver. Así que saca tu propia copia mientras el acceso esté abierto.
¿Cuánto espacio necesita una boda?
Más del que la gente imagina, porque las fotos de celular de hoy son pesadas. Solo las fotos de una boda de 150 invitados pueden sumar varios gigabytes. Aquí están las cuentas.

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